Hani solo quería leer un rato en la biblioteca del castillo. Abrió De Minos a Cleopatra y, cuando levantó la vista, tenía delante al Minotauro. Esa fue la idea de partida para el vídeo que preparé ayer para Spania XXI. Quería mostrar lo que ocurre cuando uno se mete tanto en una lectura que, por un momento, se olvida de dónde está.
El viaje empieza en el laberinto y sigue a bordo de un trirreme. Hani pasa después por un taller de escultura, se cruza con unos filósofos que discuten acaloradamente y ve cabalgar a Alejandro. La última parada es el palacio de Cleopatra. Por el camino cambié de idea. Había preparado una batalla naval en Salamina, pero el trirreme ya me daba una buena escena en el mar. Preferí que Hani se pusiera a esculpir a un atleta tan orgulloso de sus bíceps como incapaz de quedarse quieto.
Para hacer el vídeo utilicé inteligencia artificial. Primero preparé una imagen de referencia para cada escena y después escribí las instrucciones para animarla. Quería que Hani siguiera siendo reconocible aunque cambiara de ropa y de época. También tuve que corregir cosas que solo se ven cuando la imagen empieza a moverse. En un intento, el viento agitaba los árboles al otro lado de los ventanales y también el pelo de Hani, que estaba dentro de la biblioteca. En otro, el Minotauro salió convertido en un toro. Y en el taller, una frase que debía hacer gracia acabó sobrando. Bastaba con que Hani mirase al modelo de reojo para que se entendiera el chiste.
De Minos a Cleopatra es una síntesis de la historia de la antigua Grecia, desde la Creta minoica hasta el Egipto de Cleopatra. En el vídeo he querido presentar el libro a través de una lectora que se deja llevar por sus páginas. La última escena vuelve al lugar donde empezó todo, junto a la lamparita de la biblioteca. Lo que dice Hani al regresar os lo dejo para el vídeo.







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