Llevaba ya tiempo queriendo dedicarle una entrada a este blog de internet, titulado My Duck is Dead, que vendría a traducirse a la lengua de Belén Esteban como Mi pato está muerto. Y no, no sé por qué se titula así, aunque tengo mis reflexiones al respecto. Si alguien conoce el motivo, por favor, que lo postee en comentarios.
¿Por qué este blog tiene interés para un friki como yo? My Duck is dead es, como podría definirlo… un portal a las cloacas del cine de todos los tiempos. ¿Son atractivas las alcantarillas del séptimo arte, con todos sus hedores, inmundicias, tropiezos más o menos sólidos, secreciones hediondas y substancias pegajosas de tacto nauseabundo? Pues sí, pueden llegar a serlo. Porque si te arremangas y metes en el charco de vómito, introduces tus manos y te mojas y pringas de lo más lamentable que ha pasado por la mente de un majara, encontrarás cosas interesantes.
No me refiero a las pelis de zombies cowboys, o a las de muertos vivientes japoneses que atacan a jovencitas tetonas (Big Tits Zombie), o a las del género porno-canibalístico, a las pelis gore de tortilla de patata con mercromina, al erotismo más chungo (gordas, peludas, deformadas y cosas así), a la fantasía más cutre que imaginarse pueda (vergüenza ajena al verlo), al sadismo más injustificado, merecedor de paredón a media noche… no me refiero a esas, señores. Pelis, en su mayor parte europeas, de los 70, 80 y 90, que nadie quiso ver en su momento, y que me compadezco de quien las quiera ver ahora. Sé que hay seguidores de esos géneros que exceden lo friki y nos trasladan al mundo de la degeneración humana. Allá ellos. Todo eso merece pena de muerte sin juicio ni nada, como decía Vincent Vega en Pulp Fiction. Pero buscando a fondo, ocurre que encuentras cosas buenas.
Es posible que en My Duck is Dead encuentres pelis que llevabas buscando mucho tiempo y que, por estar dirigidas a una minoría, te resultaba imposible encontrar en Taringa. He visto pelis del oeste (de esas sí que soy bastante friki) que no sabía ni que existían, y con actorazos como Lee Van Cleef o Klaus Kinski. La serie B del Western, señores. Hay pelis de samurais y artes marciales con buena pinta (y pelis del vaqueros que hacen kung fu), pelis de fantasía que merecen la pena y son difíciles de encontrar (las de Sinbad, Jason y los Argonautas…), de ciencia ficción (mítica Acción Mutante), y muchísimas, muchísimas más (hay infinidad de películas, y suben varias al día). Mucho material para elegir, y es posible que veas cosas que en su momento te gustaron y que habías olvidado por completo. Pásate y echa una ojeada.
En conjunto, si te gusta el cine y estás cansado de ver las remilgadas y facilonas producciones de Hollywood, o de mearte encima con el cine francés, o de las putas y los travestis de Almodóvar, métete en las cloacas del cine, busca tu merecida porción de mierda, y disfruta como los enanos.
Aviso a navegantes masculinos: Frikiplaster no recomienda pinchar en las sugerentes portadas de la columna de la izquierda del blog My Duck is Dead. Trasladan a un blog similar y gratuito, pero no de películas frikis precisamente. He hablado con Benedicto XVI y, como esperaba, desaprueba su visita. Quedan avisados.







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