
Ayer fue un día largo. Madrugué como un tolín para enchufar el Grimrock, que salía a la calle precisamente el día 11 de abril, pero tuve que esperar hasta las 19,30 de la tarde para que los simpáticos de Steam me diesen acceso a él. No obstante, aguanté como un campeón. Mis fieles lectores ya saben que me causaba espectación la propuesta de estos frikis finlandeses (Almost Human), y no es para menos: un juego dungeon crawl al viejo estilo pero con tecnología del año 13 dGH (después de Gran Hermano). Lo bajé, lo enchufé, y ¿qué me encontré?

Si sabes lo que es un dungeon crawl y te gusta ese rollo no te va a decepcionar. Legend of Grimrock es un dungeon crawl con mayúsculas. Pero cuidado, amigo navengante. Si eres de esos que buscan novedades, es posible que te decepcione. Es un dungeon crawl y nada más. Como le he dicho a Kamus Maximus esta mañana, es Dungeon Master, es Eye of the Beholder, pero no le llega en complejidad a Dark Heart of Uukrul, todos ellos cabezas refulgentes de un género adorado por muchos, odiado por otros tantos (lo comparo con aquellos títulos que conozco mejor). Mazmorras interminables, monstruos aberrantes, acertijos y enigmas varios, todo ello bien agitado y servido con gráficos espectaculares y una iluminación y efectos sonoros sobresalientes. No es Ultima Underworld ni Arx Fatalis, claro. Ese es otro rollo. He jugado cuatro o cinco horas, es posible que todavía no tenga una impresión precisa del juego en su conjunto, pero de lo que he visto, opino (ya podré rectificar más adelante si me equivoco).
No sabría decir hasta qué punto Grimrock es un paso adelante o un estadio intermedio entre los primeros dungeon crawlers y una joya del género como Uukrul. Porque Uukrul no sólo era un crawler, era un juegazo de rol en toda regla, con detalladas descripciones de los salones de los antiguos, conjuros de comprensión de lenguajes, habilidades de escuchar, buscar… La ambición de los señores de Almost Human no ha ido tan lejos. Por supuesto no es Ultima Underworld (aunque en el argumento del juego no se hayan molestado nada en disimular parentescos), el inimitable maestro de Origin, pero es que Underworld superaba el concepto de dungeon crawl.

Yo no soy quien para establecer comparaciones entre Grimrock y Underworld. Aunque comparten ambientación y argumento, no son el mismo tipo de juego. Grimrock es un juego de laberintos con estadísticas roleras. Underworld era un juego de rol con laberintos. Se encuentran en dimensiones distintas. Sí podría poner en comparación los géneros, lo que representaban los crawlers y lo que era Underworld. Pero para mí, el Stigyan Abyss es la obra maestra del software de entretenimiento en PC (con permiso de Daggerfall), por eso sería injusto ponerlo en comparación con un juego que acabo de comprar.
Digamos que el juego de Grimrock cumple su cometido, que es desde un principio el de no aportar nada nuevo, incluso el de no alcanzar los niveles de sotisficación de algunas vetustísimas obras del género, sino reproducir una tradición videojueguera añorada por nosotros los frikis a un nivel argumental y de jugabilidad modesto, pero con un impresionante aparato audiovisual. Felicito a los casi humanos por su gesta, sin duda arriesgada. Es como un pequeño viaje al pasado sin renunciar a las cosas buenas de la era GH. El balance parece positivo siempre que sepas a lo que vas, siempre que sepas a lo que van los programadores.
Disculpen lo precipitado de esta pequeña revisión, la he escrito a vuelapluma por el entusiasmo que me hacía la novedad del chiquillo, que es todo un futuro perro para enseñar a los nietos con orgullo. Quémenlo a gusto. Pero háganlo sin mapa, que es como expolian dungeons los hombre de pelo en pecho.







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