Hoy quería hacer una entrada sobre juegos con bicho y mierdajuegos, pero no se me ocurría qué títulos flagelar. Así que he ido a la estantería para ver qué cosas de antaño conservo por ahí y lo he visto bastante claro. Para empezar, debo decir que no tengo muchos mierdajuegos; Hamanu de Urik y yo éramos bastante selectos a la hora de comprar juegos y no nos la metían fácilmente, en parte gracias a Micromanía y otras revistas de su tiempo. En aquellos tiempos no se podía tirar el dinero porque lo acumulábamos de la paga, y solo se compraba cada bastante tiempo. No había internet y no se podían robar juegos por torrent ni nada, así que había que amarrarse los machos y afinar en puntería. Normalmente, las metidas han tenido relación con el sentimentalismo, compras un juego todo ilusionado porque conoces otros de la misma saga que son buenos, y te la clavan. Por ahí van los tiros de hoy. Ultima IX es un mierdajuego, que exhibe su lomo en mi estantería orgulloso, pero a mí Lord British ya no me engaña más. Y Might and Magic II no es que tenga bicho, es que es un gran bicho en sí mismo, con muchas patas, pero que me dio momentos de gran felicidad e ilusión. Veamos todo este delirio en detalle.
ULTIMA IX (Mierdajuego)

Estuvimos esperando para que saliese miles de años. Nos lo vendieron como la revolución definitiva, el juego máximo, la experiencia rolera apoteósica e irrepetible. Y, ¿qué queréis que os diga? No lo he vuelto a instalar, no lo he jugado entero, no me divertía haciéndolo. Lord British me la metió doblada a mí y a Hamanu, pero solo porque éramos grandes admiradores de Ultima VII y Ultima VII-2, juegazos. El Ultima VIII Pagan ya empezaba a despistarse, pero tenía un punto. Yo casi no jugué al Pagan, pero Hamanu lo quemó bien a gusto, le gustaba. A mi me incendiaba la jugabilidad, el combate, la escasez de faceta rolera, incluso los gráficos. Era rabiosamente difícil. Me tocaba las pelotas en su conjunto, pero no digo que fuese un mierdajuego porque sinceramente creo que tenía parte de provecho. Tenía un poco de bicho, con esa escena de la decapitación nada más empezar.
El Ultima IX no sería un mierdajuego si no me lo hubiesen vendido como la experiencia última del rolero. Técnicamente es un buen juego: los gráficos, la música, los escenarios. No es como Lands of Lore II, el emperador de la basura, entendámonos. Pero sí fue un fraude. Es como cuando vas a comer, te han prometido ambrosía y te sirven lentejas. El sistema de combate es bochornoso, Lord British, no sé como no te da vergüenza. No tiene nada de roleo. Es algo así como una aventura gráfica mezclada con juego de enigmas; el sistema de magia es una cagada; la interacción con otros personajes, mínima y carente de opciones, el sistema de juego rígido y sin brillo. El mundo de Ultima (Britannia) como lo representaron en gráficos muy molones, lo redujeron a la nada. Lugares en los que habías estado en otras entregas y que tenían su área considerable, reducidos a la mínima expresión, donde no se podía ni echar un partido de fútbol, ni siquiera jugar a la petanca ¿pero esto qué es? Te decías.
Lo que quiero decir es sencillo. Ultima VII es la dama de mis afectos: en él los personajes que te cruzabas tenían una rutina, trabajaban, iban a la iglesia, comían, a la tarde iban a la taberna, y luego a dormir. El mundo daba la sensación de que tenía vida, movimiento, actividad, no estaban los tenderos eternamente esperando a que entrases en su tienda. Tenían conversaciones largas y profundas, mujer e hijos, con los que también te encontrabas y podías hablar. Era todo un juego de rol, no hacían falta cuatro putos escenarios bonitos en 3D para alcanzar la felicidad, en Ultima VII lo importante era el juego, la diversión, la trama… ¿Si eso era bueno, por qué cambiarlo? Nada de eso hay en Ultima IX, es un juego aburrido donde no hay dinamismo, no da la sensación de ser un mundo en movimiento, sino atrofiado.
Por eso, para concluir, solo quiero decir que Ultima IX es un ‘¡chof!’. Nótese que ‘¡chof!’ es el ruido que hace una plasta de vaca, no del todo sólida, cuando aterriza en el suelo; sus abuelos fueron geniales juegos: tan alto le pusieron el listón que el pobre chaval se estrelló. Si no llega a llamarse Ultima, no estaría aquí maldiciéndolo, solo sería un rollazo de juego más.
Pero quiso embaucarme, me robó el dinero, y ahora yo me vengo. Fijaos que en el vídeo que subo abajo lo califican como uno de los peores juegos de la historia. Si tenéis valor, vedlo, y luego huid como de la peste.
MIGHT AND MAGIC II (Juego con bicho)

Mi historia de amor con Might and Magic II es antigua, compleja, caprichosa. Lo conocí para la Super Nintendo. Que Might & Magic II saliese para Super Nintendo, cuando era un juego por completo huraño a la consola, es ya de por sí un bicho muy gordo. Hamanu y yo lo alquilamos en EuroSports, una tienda de Springfield donde alquilaban juegos de SNES a 200 pesetas. Había visto la caja y se veía rolero y molaba, de verdad está muy bien, es un mapa del mundo de juego así, como friki. Lo enchufamos. Sonaba una música algo escandalosa y una pantalla como de héroes y orcos: única imagen figurativa de todo el juego, juas. Después no entendíamos nada. Todo estaba en inglés y, aunque lo manejábamos más o menos, no sabíamos qué hacer para arrancar el puto juego. No había juego ninguno. Frustración primero, pero después logramos solventar el problema, lo que no significaba que saliesen gráficos, no nos engañemos. Había que hacer un grupo de PJs, diseñar los personajes, pero no te daban pistas con retratos o imágenes de las razas o profesiones. Cuando lo pillamos pudimos empezar. Ese fin de semana lo probamos como pudimos. Salías en una ciudad donde solo se veían muros y a veces algún personaje que te hablaba muy escuetamente. Caminabas a golpes en una pantalla en primera persona, era difícil orientarse al principio, y luego te acostumbrabas. Y encuentros con monstruos, con cientos de monstruos que era imposible derrotar. Sonaba música de misa, dos sintonías: noche y día, esa era toda la banda sonora que os dejo abajo.
Poco a poco fuimos cogiéndole el truco, y cuando terminaba el fin de semana, ya estábamos bastante enganchados. Might and Magic es la experiencia rolera más pura en los bytes, pero puede inflar pelotas como balones. Habíamos devuelto el juego, pero necesitábamos seguir teniéndolo, porque nuestro grupo de PJs estaba ahí guardado, y algún zote podría borrárnoslo. Así que bajamos un día y lo compramos. El dueño de la tienda nos dijo que él no había podido empezar a jugar, que no lo entendía. Se lo quería quitar de encima, nadie lo consideraba un buen juego. Nos clavó 5000 pelas o así, nos lo llevamos para casa.
DIGRESIÓN [Aquellos que habéis nacido del 2000 en adelante debo deciros que con 5000 pelas, equivalente a 30 euros, se podían hacer muchas cosas en España. Te podías dar un atracón de mierdas en la tienda del barrio, comprarte la Micromanía, tirarte toda la semana quemando máquinas en la sala de juegos, llenar el depósito del coche, irte al cine y llenarle el depósito a un amigo. Más o menos.]
Aclarado esto, empezó mi gran enamoramiento con Might and Magic II. Lo quemamos a conciencia, era jodidamente chungo porque como tenías libertad de movimientos podías meterte en lugares donde había bichos demasiado gochos. Hasta que no conocías lo que había en cada lugar, ibas a ciegas. Pero los PJs subían de nivel y empezaban a ser duros. El M&M2 me abrió el corazón para comprender el M&M3, clasicazo.
¿Y dónde está el bicho, Friktor? Todo ello era un gran bicho, amigo mío, como he dicho antes. Meter tantas horas a un juego donde no hay gráficos, como entenderéis, requiere de un bicho maravilloso. Todo operaba en tu imaginación, ¡y cuánto se disfrutaba! ¡Aquella espada de fuego de la que nunca vi ni un mísero icono, me maravilló! ¡Aquellos tesoros sin imagen, pero tan valiosos! ¡Aquellos PJs tan queridos, pero sin cara! Todavía recuerdo el gran grupo de Hamanu y yo (jugábamos el mismo grupo hasta que un día yo, inconsciente, lo borré): Sin Bastián, el paladín; Abek, el bárbaro; Caed, el ladrón; Lord Begm, el mago; Acaad, el clérigo y Dwen, el guerrero enano. Todavía tengo el cartucho por casa, y las instrucciones. Por si ese bicho te pareciese poco, te pasabas el juego en un mundo de fantasía medieval para acabar en una nave espacial luchando con un alienígena… ¿quién dijo bicho? ¡No! ¡Dinosaurio!
Juego con bicho, pero grandes recuerdos aparejados. Might&Magic II es un gran juego, no se me malentienda, le da cien o cien mil vueltas a Ultima IX.











Deja un comentario