Me he comprado Witchaven (1995)

Creo que ya había escrito algo sobre este juego, con el que soñé una vez siendo joven y estando en Dinamarca, cuando lo había conocido probablemente con 15 o 16 años, pues salió al mercado a finales de 1995. Desde entonces me sentía atrapado por su grotesca imagen y zafio interfaz, que supongo fueron los que me sedujeron en una demo, Dios sabe de qué siglo (si lo sabe, del siglo XX, cuando todavía venían demos con las revistas) que jugué hace tropecientos mil años cuando era un crío.

Monstruos de plastilina

Pues bien, Witchaven volvió a mí hoy, cuando estaba por el GOG mirando juegos viejísimos que se venden por céntimos, porque, creedme, siempre hay alguno que vale la pena. Así encontré el Ultima Underworld 1 y 2, el Colonization (juego adictivo por antonomasia), el Heroes of Might and Magic I, el Elder Scrolls Arena, el Might&Magic I y II, y otros que ya son superiores como el Diablo y el Heroes of Might & Magic III. Y me encontré con ese demonio, que eran dos en uno (el 1 y el 2) y me dije: por 79 céntimos se puede intentar, ¿no? Y lo compré. Craso error.

Para empezar, decir que el motor del Witchaven apesta. Del 1 y del 2, que son iguales. Sacaron los dos con muy poca diferencia (6-7 meses), lo que indica que no mejoraron nada, para aprovechar el tirón del primero, que con el rollito de espada y brujería nos encandiló a muchos. Pero son malísimos, y los monstruos parecen de plastilina. Y no puedo dejar de anotar que Ultima Underworld, el juegardo de todos los tiempos, es de 1992, y tiene un movimiento y unos monstruos mucho más logrados y creíbles, con ese pixel art definitivo que hace que prefieras sus monigotes a los del primer 3D, que con sus polígonos ridículos apestaban. Witchaven es bastante indigno, hasta el punto que sus monstruos se odian entre ellos y se matan sin que tu intervengas.

Los gráficos son muy malos, el movimiento torpe y precipitado. Los golpes no conectan bien con los adversarios, estando en la misma posición unos pegan y otros no, las animaciones muy indigentes. Los escenarios no son muy creíbles, compáralos por favor con otros dioses de su tiempo, como el mencionado Ultima, pero ¡Daggerfall! por favor, de 1996, con esos dungeons inmersivos que daban miedito; ¡Doom! con sus demonios chillones y armas eternas, 1993… Witchven no daba la talla, pero nos entró por el ojo porque vimos espadas y trolls. Las revistas de la época se dividieron entre los que lo amaban y lo detestaban, yo estoy en el segundo grupo, aunque reconozco que tiene bicho.

Más plastilina. Como veis, el escenario no es muy convincente, aunque la idea de la serpiente con cuernos y hacha mola bastante.

Después de jugar al 1 he encendido el 2, y más de lo mismo, solo que muy absurdo todo. Sales en una especie de templo donde hay tíos que te atacan. ¿cuál era la historia de estos deficientes? Tu eres un tío llamado Grondoval que debe entrar en la guarida de una bruja asquerosa y cargártela. La bruja quiere invocar una legión de demonios y arrasar el mundo, ¿original o no’ Por lo visto, el juego se basaba en un anterior juego de mesa (Wyrm Works), que fue adaptado a los pixeles por Capstone Software. Sospecho que el juego de mesa merece más la pena, pero ya no está localizable; algunas cosillas se encuentran por Google, pero poco más.

Total, 79 céntimos tirados a la mierda con este inadaptado de los 90, pero no me importa pagar para decir que lo tengo, aunque no lo vaya a instalar jamás. Otra cosa: si ambientas partidas de rol, debo decirte que el Witchaven tiene una banda sonora cortita pero no está mal, puedes grabarla y utilizarla en tus sesiones de rol oscuro medieval.

Eso es todo amigos.

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