Como estuve varios días traumatizado tras ver Ator el Poderoso -y al descubrir que tenía secuelas que me veo obligado a ver en el futuro por el bien de Frikiplaster, The Blade Master y Iron Warrior- tuve que cambiar de chip y ver algo más digno. Por ello hoy voy a hablar de una peli al menos inspiradora, Warlock.
Como a finales de los 80 eso del inglés todavía era un poco exótico en España, los promotores de la película creyeron necesario matizar que Warlock significa brujo en el mismo título, por eso redundan: Warlock: el Brujo. La peli, allá por 1989, se convirtió en una cinta de culto para los amantes norteamericanos de las pelis frikis de terror, a pesar de que su éxito en taquilla fue limitado. En España también tuvo sus seguidores frikis, yo la vi con algo así como 10 u 11 años, y me gustó, por eso me sumo a la banda de amantes de Warlock.
Julian Sands hace un papelazo como el malvado brujo que elude su ejecución en 1691 mediante un pacto con Satán, que lo traslada al Bostón de finales de los 80. Pero Redferne, su captor, un tipo duro y con recursos, no permitirá que se escape tan fácilmente -el brujo había matado a su prometida- y atraviesa el portal también, trasladando sus violentas querellas al pacífico siglo XX.
El brujo, en adelante y por orden su superior, el Maligno, se centrará en encontrar el Grand Grimoire, un libro maldito que esconde el nombre verdadero de Satán, y que de ser pronunciado deshará la Creación. Para evitarlo, Redferne se aliará a una pelirroja de buen ver, y juntos sufrirán lo habido y de por haber para echarle el guante al malo. Brujería, hechizos, crueles tácticas, sustos, efectos especiales satisfactorios -para ser de los 80- todo ello hace de Warlock una peli muy interesante. Pero sobre todo, el personaje de Warlock es muy bueno, con esa crueldad anti-empática que todos esperamos de un buen siervo del demonio.
El éxito de Warlock entre los frikis animó a rodar una secuela, Warlock: el Armaggedon, en 1993. No es tan buena pero se deja ver -ya hablaremos de ella-, sobre todo porque Julian Sands vuelve como malo. La trilogía la completó Warlock III: The end of innocence, 1998, en la que nos sustituyen a Julian Sands por… Bruce Payne… sí, el villano en las horripilantes Dungeons&Dragons I y II. El de los labios pintados. Insufrible. Insultante.
Pero, aunque la saga se pudre con el tiempo, saquemos la parte buena. Si no has visto Warlock y te mola el rol y lo friki, vela, porque te gustará. Acaso te dará ideas para algún villano de tus aventuras, o para un PJ cabroncete, y la música es interesante para ambientar. La banda sonora original, compuesta por Jerry Goldsmith, la adjunto en el apartado de la ficha. A mí me gusta, me recuerda un poco a la de Sleepy Hollow.
FICHA DE LA PELI:
Título: Warlock. El Brujo (Warlock); Género: Terror; Año: 1989; País: EEUU; Director: Steve Miner; Idioma: Español; Duración: 103 min; Reparto: Julian Sands, Lori Singer, Richard E. Grant, Mary Woronov. Enlace: http://www.megaupload.com/?d=UGKB9Y61; Banda sonora: http://www.megaupload.com/?d=OSHNMBIZ (password youdont).








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