Me gusta escribir este post de cuando en cuando porque así me descargo de juegos que en lugar de divertirme me aportaron inquina. También puedo hablar de esos otros juegos extraños, que esconden un carisma a medio madurar y no sabes si amarlos u odiarlos. Es el caso de los juegos que traigo hoy: Europa Universalis IV (mierdajuego) y Astérix de SNes (juego con bicho). Aunque se trate de dos juegos muy distintos, de plataformas lejanas y tiempos dispares, los traigo hoy para igualarlos en la balanza de mi rabia subnormal. Veámoslo en detalle.
EUROPA UNIVERSALIS IV (Mierdajuego)
Miro en mi cuenta de steam este mierdajuego y me dice que no lo he instalado desde 2014. Y por mí puede esperar. Yo he sido un gran fan de la saga Europa Universalis desde que salió el EU1, cuando iba a la universidad, allá por el 2000. Nadie me va a enseñar nada de los EU, nacieron conmigo y para peña como yo. Como gran friki de la historia me encantaba. Quemé muy a gusto el 1, todavía quemo a gusto el 2, de vez en cuando. Es uno de los grandes juegos de mi vida, la segunda parte digo. Superaba muchos de los problemas del 1, y además mantenía la sencillez que le hacía grande. Es perfectamente jugable hoy en día. EU2 es un juego soberbio si te gustan los perros históricos.
Con el EU3, todo se fue a tomar por culo. Habían tenido tanto éxito que pensaron que había que meter el 3D y complicar el sistema para que fuese más profundo, que así engancharían a más ineptos. Puede que más gente lo comprase, pero el III y el IV son mierda. Roza lo ridículo. A primera vista puede engañarte, a mi me engañó y me lo compré, al IV me refiero. Después de esperar diez putos minutos cargando, tuve que soportar una mierda de fluidez en la pantalla, que era de todo menos fluida. Claro, tú estás pensando: el problema, Friktor, es que tienes una mierda de ordenador. Cierto y falso. En 2014 no era tan mierda, ahora si lo es. El encanto de EU2 era precisamente la facilidad del movimiento, la sencillez de la pantalla, entrar y jugar un rato, 15 minutos, grabar y volver otro día. En EU4 eso era imposible, solo 15 minutos para cargarlo, y luego no era para tanto, no os creáis. Además, cuando salías del juego, otros diez minutos para que la máquina se recuperase del colocón. Es un problema tuyo, Friktor, no es cosa del juego defenderán los incondicionales. Yo sé que hay incondicionales que dicen haber sentido el Nirvana con EU4, pero eso es porque no disfrutaron de la calidad del EU2. No tienen comparación, es decir, el EU2 se mea en el 4.

Un juego como EU no necesita toda esa mierda de 3D, es un abuso para clavarte más. El EU2 fue un éxito precisamente porque no fiaba su grandeza a gráficos 3D (además bastante chungos) si no a una jugabilidad, a un funcionamiento de la partida, a una inteligencia artificial, a un sistema de juego flipante. En el EU4, además del mamotreto 3D, el sistema de juego se anquilosa, está encorsetado, demasiadas normas y regulaciones convierten la partida en detritus, hacen que jugar sea un agobio. Para muestra un botón: empiezo a jugar con España, finales del siglo XV, entusiasmado con descubrir América. Te vas a joder, Friktor, te falta la tecnología justo cuando empieza la partida que es… ¡el año 1492! Vale, tranquilo, igual de enero a octubre, que es cuando se descubrió, consigues obtenerla, ¡pero no! La investigación va mucho más lenta, para cuando obtengo la tecnología, 1502 o 1503, a Portugal casi se le ha independizado Brasil ya. La furia me envuelve. Si le pido permiso a Portugal, creo que desde las Azores puedo mandar a Colón, ¡pero tampoco llego! Ardo de ira en mi interior, ¿cómo es posible? ¿No se enteran los suecos de nada*? Para pasar la mala hostia, me meto en guerra con Francia después de preparármela bien. Aparte de que el sistema de batalla es mucho más chabacano e ilógico que en el EU2, precisamente por hacerlo más complejo ¡evita luchar con Francia! Son invencibles. Después de la partida con España jugué con Prusia y me pasó lo mismo, y eso que en el XVIII, Prusia les dio algún que otro baño a los franceses; después otro tanto con Venecia. A ver, Paradox, o quien coño seáis, a Francia en el siglo XVI, España le dio un repaso tras otro: en Nápoles, en el Rosellón y en los Países Bajos. Pero en el juego es mejor ni intentarlo: tienen más tecnología militar (lo que es una chufla, siendo España la que introdujo el arcabuz y el fuego por filas cuando los franchutes todavía ponían toda su confianza en su caballería pesada, que moría como chinches frente a las armas de pólvora). Después, indignado, lo desinstalé, y hasta hoy. No le he dado más posibilidades, me cago en sus muertos.
En resumen podría decir que es una basura de juego, con muchos lameculos por los foros de internet bebiendo los vientos por él, porque nacieron tarde y por tanto desconocen lo que hubo antes. Solo hay en el mundo un caso semejante de vergüenza ajena y vomitona que comentaré en su día, y es el Civilization VI, gran plasta maloliente que cobraban a precio de oro y en cuyos muertos me cago también. Pero ese será para otra entrada.
ASTÉRIX (Juego con bicho)
Este es un salto importante, pero quería hablar de él. Lo compré cuando iba a insti a mediados de los 90, pensando que sería parecido a la recreativa de beat’en up de Astérix que por aquellos años rondaba por las salas de juegos: pequé de ingenuo. Era un juego mucho más simplón, de plataformas, bastante tocapelotas. Se lo compré a Fernando de Eurosports, se deshizo de él en mis manos aprovechándose de mi ignorancia. Un día fui a cambiárselo por otro juego (solíamos hacerlo a menudo, por ejemplo, le cambié el Another World por el Mystical Ninja, gran acierto, porque el Another World es el bicho en persona, un coñazo en resumen), y me dijo que no lo quería. El bicho actuando.

Te movías por escenarios que iban desde la Galia, pasando por Egipto, hasta Roma, bastante curiosos, pero en si el juego era poca cosa. La música la tengo clavada a berbiquí en el cerebro, no para bien. Fernando sabía lo que hacía, el Astérix no era un juego muy comerciable. Hamanu de Urik y yo jugamos bastantes horas, la depresión no apareció, pero no pudo faltarle mucho. El juego era un mal juego, pero tenía un bicho extraño que no alcanzo a reconocer.
Hace años, un día, el Maestro Ninja estaba en mi casa y, de pronto, vio las instrucciones del Astérix por allí desubicadas y se sorprendió, ¡de dónde sale eso! En mi casa aparecen cosas que no sabías que siguiesen existiendo, todavía están por ahí. El bicho reclama su protagonismo. No me negaría a jugar un partida ahora, incluso la disfrutaría: entre el recuerdo de una edad de oro y la musiquilla odiosa hay un gancho que me ata al Astérix, quizás ese sea el bicho. Un remoto lazo que me dice: juega, juega, aunque sepa que voy a acabar deprimido al final. No sé si amarlo u odiarlo, simplemente le dejaré su hueco en mi recuerdo, para que el bicho siga su camino.

*Esta nota la incluyo por una cosa que hizo Paradox una vez, y que me gustaría recordar no sin jolgorio y desprecio a un mismo tiempo. Los retratos de Personajes Mediterráneos del Crusader Kings II. Cuando hicieron ese mod de gráficos para el juego, yo me gasté dos putos euros ilusionado con cambiarles las getas a mis muñecos, y el resultado me horrorizó. Para los suecos, las caras de la gente del sur de Europa son lo más parecido a la plana mayor de Al Qaeda, tirando más hacia Pakistán que hacia Siria. Muchos se escandalizaron entonces. Alemanes, ingleses, daneses, suecos… defendían en los foros que sí, que esas eran las caras correctas, que la gente del sur de Europa tenía esa pinta. Demostraban no haber salido de su puto reducto ario en toda su puta vida. Un escalofrío te subía por la espalda al saber que el norte de Europa cree realmente que en el sur somos pakistaníes. No tiene nada de malo ser pakistaní, cierto es, pero te hace preguntarte qué coño cultura general tiene esta peña, pues hasta por internet, navegando regularmente, ves gente de distintos lugares. El racismo hacia el sur de Europa desde la Europa protestante sigue ahí, amigos, pero las chavalas cordobesas y canarias bien que les gustan. Mamarrachos.








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