Hoy he venido a vengarme de dos juegos mierdosos y trufados de depresión para aguaros el verano, mis frikiadictos lectores. Resulta que uno lo tenía casi olvidado, y cumple al mismo tiempo el papel de juego de mierda y enchufe depresivo para terminar de enviarte al psiquiátrico o al décimo piso de un rascacielos para que saltes a gusto y mueras al instante. Los dos protagonistas de nuestra mortificación van a ser Adams Family (SNES) y Gladiadores Mariconazos (SNES, perdón Americanos, me he confundido con las teclas). Y gracias a estas dos grandísimas basuras he llegado a pensar que la muerte tiene que ser un lugar hospitalario, si en ella no existen estos dos juegos.

ADAMS FAMILY (SNES, 1991)

Pues eso, Adams Family y mierdas de esas.
Solo ver al Fétido de los cojones ya me da asco.

Este mierdajuego, esta basura, llegó a nuestras consolas en 1991 para hacer nuestras vidas un poco más oscuras. Nosotros no lo sabíamos, y la peli, que es un film aceptable, tenía mucha fama allá a principios de los noventa, y aprovechando el tirón te metían el juego con calzador. Los 90 fue una década de luz y esperanza, salvo por el Adams Family, que trajo oscuridad y desesperación al género humano. El Maestro Ninja le ve de positivo que los escenarios son variados y originales. Bueno, le vamos a conceder eso como lo aprovechable: todo lo demás es malo.

Recuerdo que en su tiempo ejerció sobre mi cierto bicho, aunque ya lo he superado, gracias a dios. Había algo siniestro y de ultratumba que ejercía en mí una atracción, no era algo bueno. El juego es malo. La música es muy repetitiva y machacona, bastante odiosa, de manera que si tienes que pasarte unas horas escuchando los pitiditos puedes acabar fácilmente hasta los webos sin darte cuenta. Los escenarios, aunque variados, son un poco insistentes, aburridos y cansinos: puerta tras puerta y monstruitos insignificantes molestándote por todos lados. La sobreabundancia de enemigos es uno de los problemas. La jugabilidad no ayudaba y, aunque los gráficos no eran del todo malos, eran un poco repelentes. O esa sensación tenía yo. Total, que pasarse una pantalla detrás de otra era desagradable.

No lo terminé, de hecho recuerdo poco de él, salvo cierto efecto que me repele a volver a jugarlo o verlo siquiera jugar, es la depresión, mi mente se defiende. Así que si quieres que un juego te joda la vida, Adams Family de SNes es tu apuesta.

AMERICAN GLADIATORS (1991)

Este sí, no tiene perdón. Gladiadores Mariconazos es uno de esos juegos que todos los niños esperamos con ansiedad. Representa esos juegos televisivos que veíamos, como también el pressing catch, que nos flipaban, y que queríamos recrear en nuestras casas y en nuestras consolas dándole duro al pad. Olvidaos. American Gladiators es depresión, y como juego es de lo peor de lo peor que he visto en mi vida. No lo compré, me lo dejó Eulogio, el hermano de Manuuu, a cambio yo le dejé otro juego (¿Donkey Kong?) supongo que todavía se estará riendo. Porque Donkey era un juego, y Gladiadores Mariconazos era dolor. Supongo que esta basura ha desaparecido de la historia sin solución, olvidado de todos, salvo por mí que escribo esto para mortificarme. En su tiempo ya nadie lo conocía, nació siendo desconocido, murió hace miles de años siendo desconocido; imaginaos ahora.

Esto es basura. BASURA.

Cuando tú haces un juego quieres hacer algo de lo que poder presumir. También puedes decirme que lo haces para ganar dinero, lo acepto, pero nadie quiere vender un producto que sea un montón de mierda a otro para que ese otra vaya diciendo que haces mierda y eres un HDP. Las pruebas del concurso eran irrealizables y los gráficos diminutos y malísimos. Tu gladiator era una bola de color, hasta yo hacía mejores gráficos en el QBasic. Difícil, si no imposible, distinguir a tu gladiador de una gladiadora. No puedo decir que la música sea mala: no tiene música, ni siquiera sonido. Mucho más cómodo hacer un juego sin audio de ningún tipo, así te ahorras gastar en un compositor y en unos efectos, por malos que sean.

Las pruebas que recuerdo eran horribles. La de las bolas insoportable. La de pegarse con los palos tenía posibilidades, pero no las aprovecharon, y es un rollazo. Las otras eran una auténtica basura, no tenían jugabilidad, no eran divertidas, no había originalidad ni gancho ninguno. Jugar al Gladiadores Mariconazos era desagradable. Ojalá nunca hubiese existido y me devolviesen mi tiempo. Es que este juego es tan poca cosa que no sé qué decir, nunca me había pasado, es enfermedad, es veneno.

Al tío que juega en el vídeo de abajo le diría que no juegue a esas cosas, o le daría unas patadas. Se emociona y todo. En otros vídeos he llegado a apreciarle, gracias a este vídeo le he perdido el respeto. No juegues a esas cosas tío. Gladiadores Mariconazos es la depresión, perdón, Americanos… es que como escribo rápido se me lían las teclas.

Una respuesta a «Mierdajuegos y juegos deprimentes (II)»

  1. […] me creaban una extraña atracción que nunca he logrado explicar: me pasó también con el Addams Family de SNES, ya lo comenté. También con los Castlevania, pero esos eran buenos perros, no puedo comentarlos […]

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