Crónicas Prehistóricas: Score 3020 y Robocop 2

Buenos días amigos, hoy he traído una selección de basura de lo más espectacular. En ella junto a uno de los mejores de Spectrum que yo vi, el Robocop 2, y del que guardo algún recuerdo grato, y el que puede ser el peor juego de la Historia de mi vida pecadora, un verdadero engendro demoníaco que sacó al mercado Topo Soft, no sé con qué propósito, quizás el de hacernos la vida más dolorosa: el pinball Score 3020. Leed toda la mierda que voy a escribir sobre este malnacido porque os va a fascinar su inquina. Estoy en capacidad de deciros que Score 3020 es un juego tan malo, que deja lo bueno de Robocop 2 en este post del blog solapado, eclipsado, pues el mal, la bazofia y el estiércol se llevan todo el protagonismo.

SCORE 3020 (1988) Valoración: imposible valorarlo, Score 3020 no es un juego.

Yo conocí a este perro en una recopilación de juegos de Topo Soft, donde había algunos títulos jugables. Para que os hagáis una idea, el tío del vídeo de abajo considera el BLACKBEARD un juego ‘muy bueno’, ya sabéis lo que opino de él por otra entrada. También estima buenos juegos el Wells and Fargo, el Rock’an Roller y alguna otra porquería, y viendo un gusto tan torcido, podríamos suponer que le mola también Score 3020 (a partir de ahora BOZO, como pone en el casette porque no tenían putos números, y BOZO es lo más parecido a 3020… lo cutre y chabacano alcanza límites galácticos). Pues bien, el tío al que le gusta Blackbeard denomina al BOZO: Escoria 3020. Eso ya es para empezar a temblar.

Jajaja, alguien vende este gusarapo por internet y pide 10E por él. Mil pavos me tienes que pagar tú a mí para que meta esta maldición bíblica en mi casa, hijodeputa.

Porque yo en mi infinita sabiduría indiqué que Blackbeard merecía un -2 en mi valoración de mierders, cuando la escala solo llegaba hasta 1, que significaba ‘odio y depresión’. Si Blackbeard le parece ‘muy bueno’ a este pavo y yo le di -2, ¿qué justiprecio merece un juego que a este tío le parece escoria? Debo reconocer que Spectrum me traslada a dimensiones insondables. Solo puedo seguir escribiendo y que vosotros hagáis vuestra propia estimación. Una cosa os digo: preferirías con mucho jugar a Blackbeard que a BOZO, y Blackbeard era el pino para colgarse y el acantilado para precipitarse. Seguid leyendo.

BOZO es un juego de pinball, eso ya lo he dicho. Cuando lo arrancabas te recibía con espantosos sonidos, cacofonías inexplicables al tiempo que sacudía tus ojos con colorillos estridentes, perfectos para provocarte un ataque epiléptico. Tardaba minutos en cargar. Todo puede verse en el vídeo de abajo, por el amor de dios no os lo perdáis (y entenderéis por qué lo de BOZO). Pero lo peor llegaba cuando empezaba el juego. Tú solo podías accionar las palas del pinball (como buen juego de este género) ¡tis, tas! cuando venía la bola. Por la pantalla había obstáculos y mierdillas que disparaban pelotillas, no sé a cuenta de qué, es posible hubiese una barra de vida de la pelota o algo así, y cuando la vida te llegaba a cero, reventaba. Tú no podías hacer nada para evitar que las pelotillas hiriesen a tu bola, así que el porvenir de la partida dependía del más absoluto azar, porque además es que en BOZO la esfera pinbalera iba y venía a su puto albedrío. Veámoslo.

A ver cómo lo digo sin resultar soez. Lo realmente importante y fascinante del juego era la física de la pelota. La bola del BOZO se cagaba en Newton y en toda la ciencia matemática porque les salía de los webos a los programadores, no había una lógica para el movimiento, tú le dabas y salía para donde le diese la puta gana, era imposible jugar porque tus toques, aunque acertados, tenían reacciones aleatorias y absurdas. Imagináos un mundo en el que vais a saltar y sin saber por qué os agacháis, en el que vais a cagar y lo que hacéis es vomitar, os ponéis a comer y os cagáis encima. Esa es un poco la sensación que transmite el BOZO cuando juegas. Por ello os podéis imaginar que la jugabilidad era simplemente nula y solo invitaba a apagar el juego.

Una pantalla del juego. ¿Qué os inspira? ¿Mataros o matar? Yo estoy entre medias.

El perro no tiene música, el sonido se reduce a los golpes que da la pelota contra objetos sólidos, pedos de rata. Una sintonía apestosa te recibe cuando empiezas partida, que os invito a escuchar con resentimiento y odio; es lo único melódico que escucharéis, y preferiríais no haberlo escuchado jamás para proteger vuestra cordura. Los gráficos son una gigantesca plasta de mierda, un insulto incluso al Spectrum, por las pantallas solo aparecen casitas diminutas y bosques sin ninguna gracia. No sé cual era la puta misión del juego o su puta historia, prefiero no saberla; yo solamente le daba a la pelota cuando venía (las pocas veces que venía, porque estaba siempre dando vueltas por la pantalla a su gusto) y ya está, le seguía sacudiendo hasta que caía como un pedrolo entre las dos palas y ya no podía darle, ‘Vuelve a intentarlo’ decía. Que lo intente tu puta madre.

¿Qué sensación producía jugar a esta puta? No lo sé, no lo recuerdo demasiado bien. Era vacío, esa sensación cuando estás infinitamente aburrido y a la desesperada intentas hacer algo para distraerte, y solo consigues sufrir unos minutos de abatimiento. Te hacía experimentar la no-vida, lo que sentía un zombie juju de dungeons, eso, el vacío y el resentimiento hacia los vivos. BOZO detenía el tiempo, ver su pantalla y la pelota rebotando, el aburrimiento se enseñoreaba de todo tu ser, tu cuerpo pesaba más, tus ideas se anquilosaban, los segundos eran minutos, los movimientos de tus miembros los ejecutabas con pereza y desgana, las horas eran semanas. De verdad que no os deseo nada igual, solamente por solidaridad con otros seres humanos me lanzaría sobre el disquete y lo cubriría con mi cuerpo en sacrificio piadoso, a menos que seáis Hitler o Stalin, en cuyo caso merecéis BOZO.

Pantalla introductoria del juego, ¿alguien de verdad invirtió tiempo en hacer algo tan aberrante?

Por todo ello, en conclusión, solo puedo decir que BOZO es uno de los peores perros inventados por la Humanidad, por su sadismo y crueldad con nosotros, mucho peor que Blackbeard y otras aberraciones que veremos, no hay color. BLACKBEARD ERA GLORIA, ERA FELICIDAD COMPARADO CON BOZO. Es que ni siquiera es un juego, porque casi no hay nada que hacer una vez lo arrancas salvo dar una palada o dos antes de que la pelota hace lo que le sale de los webos y se mete al hoyo, ¿podría jugarse a golf si la física fuese aleatoria? ¿podría jugarse al fútbol, al baloncesto, sin leyes físicas? Pues se puede hacer un juego llamado BOZO, eso sí, un juego que ocupa puesto en el podio de los más estremecedores y luciferinos de la Historia. No me explico como Topo Soft, que era una compañía respetable, dio luz verde a esta cucaracha, a esta alimaña, a este inmenso homenaje al moco, a la hez, a los fluidos más hediondos, al pus, a las postillas, al eccema. Quien hiciese este bicho merece garrote, sin juicio ni nada, porque parió un engendro alienígena del planeta de los mayores hijosdeputa del universo, cuyo rey jugaba a BOZO con placer.

Dios mío arráncame estos recuerdos de las mientes, que si me los arranco yo acabaré dos metros bajo el suelo. Ahora jugad a él si tenéis pelotas. BOZO HIJODEPUTA.

ROBOCOP 2 (1990) Valoración: 4.

Robocop 2 era un buen juego para ser de Spectrum. El perro me pareció bueno, la película me resultaba desagradable. Lo conocí también en la casa de mi primo (los mejores perros de Spectrum nunca los tuve en mi poder, los tres pertenecieron a mi feliz pariente: Batman, Golden Axe y Robocop 2). No jugué mucho, pero guardo gratos recuerdos de la primera pantalla, yo creo que no llegamos más allá.

Robocop, pues eso, ya sabéis quién es. El cabrón que vende esto pide 35E y, aunque es de los mejores de Spectrum, yo no pagaría 1E hoy en día.

No puedo escribir mucho de Robocop 2, creo que he dilapidado todo mi ingenio contra BOZO. Pero jugar no era desagradable, el perro molaba, ibas a paso de Robocop (lento) por las pantallas y pegabas tiros a los malos. El salto era bastante pobre, es mi mayor contra para este perro: parecía que el robot de 300 kilos con su coraza y todo flotaba como si estuviese en la Luna. Por lo demás, los gráficos eran buenos, las animaciones creíbles, el sonido mierdoso como por lo general en Spectrum, las melodías entre pantallas eran aceptables, sobre todo la que está inspirada en la de la peli. Es cierto que las pantallas eran monocromáticas (o bicromáticas si añadimos el negro): todo era verde, amarillo, azul o blanco) pero hay que reconocer que habían conseguido un buen efecto en conjunto.

No era especialmente difícil, la jugabilidad resultaba aceptable. Podía jugarse a él. No era necesario comerse todos los disparos de los esbirros como hace el tío del vídeo, lo ideal era tratar de evitarlos agachándose y eso. Pero la dificultad creo que era semejante a la del Batman, elevada pero accesible, el juego en general tiene muchos parecidos con este maravilloso hijo del Spectrum: creo que el hecho de que los dos sean de OCEAN tiene algo que ver, los directivos de la compañía debieron ser bastante celosos con la calidad de sus perros, nunca habrían tolerado a BOZO.

Aún así, le doy la misma puntuación que a Golden Axe, un punto menos que a Batman, porque esta maravillosa anomalía de Spectrum tenía incluso música ambiental en las pantallas, y no era mala, algo impensable en la inmensa mayoría de los títulos de Spectrum, ¿quizás era el único? Tengo que pensarlo. Además, Batman se colgaba de un gancho, conducía el batmovil, pilotaba la batnave o como se llame… Respecto al Golden Axe yo creo que Robocop 2 era mejor, precisamente por eso que he dicho: la jugabilidad era más asequible, y en gráficos era también mejor. En fin, Robocop 2 quizás llegaría a 1/10 en Super Nintendo, es decir, HEZ para una consola de verdad.

Una respuesta a «Crónicas Prehistóricas: Score 3020 y Robocop 2»

  1. […] Tom&Jerry es uno de los peores juegos de mi vida. No tanto como el BOZO, le queda lejos todavía, pero se esfuerza lo suyo para igualarlo. La jugabilidad era auténtica […]

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