El otro día el gnomo me contó su triste historia de amor con Anuska, lloramos mucho, y solo pude pedirle que hiciese un reportaje warro para pasar las penas. Resulta que Anuska es la hija de una poderosa diosa de la buenez, en el Mundo de la Piruleta, lo que significa que está infinitamente buena y no envejece: la novia perfecta.
Pues bien, el gnomo se la llevó al huerto y tuvieron una tormentosa relación, pues el gnomo la trataba mal, se iba a fiesta con los amigos, volvía borracho, la insultaba, la llamada ‘zorra’ y vomitaba en su cueva mágica. El caso es que un día vino un aventurero elfo y se la levantó, porque ella estaba hasta los webos del gnomo, y él lloró mucho la pérdida. Decía que nunca ha dormido tan bien como con la cara sumergida entre sus dos… TALENTOS.
En fin, que le dije al gnomo que preparase un reportaje sorpresa de la pava, echándole fotos a escondidas y robándole instantáneas comprometidas, y como buen machirulo, os lo traigo para que disfrutéis, con el gnomo llorando aquí en mi hombro. No me digáis que no soy un buen aliado machista.

Y con las fotos de Anuska sobre la mesa me despido, deseándoos buenas navidades y esperando volver con buenos reportajes frikiwarros en 2025. Le he dicho al gnomo que traiga fotos de otros mundos, pero ahora mismo está muy decaído para comprometerse en viajar por portales mágicos. Ya veremos.








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